LA AGONÍA DEL PETRÓLEO EN EL PERÚ: PRODUCCIÓN DE CRUDO

El Perú experimenta un evento geológico previsible e ineludible: la inexorable reducción de la producción de crudo. Los exhaustos yacimientos de crudo en explotación en el zócalo y costa noroeste, así como en la selva peruana, específicamente en los Lotes 192 y 8, presentan indiscutibles signos de agotamiento geológico. En una etapa esperable de depletamiento geológico de los yacimientos petrolíferos, el Estado peruano debería planificar una salida inteligente y programada de la dependencia del petróleo, basada en:

  • Una acelerada reducción y sustitución de la demanda interna de derivados de petróleo
  • Moratoria de exploración y explotación de nuevos yacimientos en la selva peruana en tanto en cuanto no se proceda de forma efectiva con la remediación medioambiental de los derrames y la reducción de brechas sociales en las comunidades amazónicas contiguas a los lotes petrolíferos
  • Cierre y desmantelamiento planificado y secuencial de los Lotes 192 y 8, así como del Oleoducto NorPeruano.
  • Prohibición de actividades hidrocarburíferas en el Mar de Grau.
  • Elaboración de una ley de economía Post-petróleo para las zonas afectadas por las actividades hidrocarburíferas.
  • Futura reconversión de la Refinería de Talara en una biorrefinería

1982 – Pico de Producción de Crudo

En el Perú, la historia de la extracción de petróleo se inició el 2 de noviembre del año 1863, con el primer pozo perforado en el distrito de Zorritos, considerado el primer pozo de Sudamérica, cuatro años después que en Pensylvania, Estados Unidos, se realizó la primera perforación comercial de explotación de crudo.

En el año 1977, la entrada en operación comercial del Oleoducto NorPeruano, ONP, permitió incrementar la producción de crudo desde 77 mil a 195 mil barriles promedio diario entre los años 1974 y 1982, respectivamente, figura 1. Desde el año 1982, la producción de crudo en la costa noroeste y en la selva peruana ha experimentado un irremediable proceso de constante reducción. Así, en el año 2013, la producción promedio diaria de petróleo, 62 mil barriles diarios, fue equivalente a la del año 1971, figura 1.

Figura 1: Evolución de la producción de crudo en el Perú entre los años 1971 y 2013, OSINERGMIN.

En los años 80s, la producción de crudo se mantuvo encima de los 170 mil barriles promedio diario hasta el año 1986. Entre los años 1987 y 1993, la producción de crudo nacional se redujo de 164 a 126 mil barriles promedio diario. El periodo anteriormente indicado estuvo acompañado por una grave crisis económica, descrédito empresarial de Petroperú y por la acentuación del declive geológico de producción en las cuencas del zócalo y noroeste, así como de la cuenca del Marañón.

Años 90 – Impacto del Proceso Privatizador en la Producción de Crudo

En los años 90s, el proceso de privatización del sector petrolero entregó los lotes en explotación de Petroperú a empresas privadas. Las empresas privadas asumieron la responsabilidad de la evolución de la producción de crudo y su correspondiente impacto en la seguridad energética del país. La empresa estatal Petroperú quedo reducida a una empresa dedicada a la obtención de derivados del petróleo y transporte del crudo producido en la selva. En 1996, en plena fiesta privatizadora, la producción de crudo en el Perú superó los 120 mil barriles diarios. En marzo del 2013, la producción apenas superó los 62 mil barriles al día. En tan sólo 16 años, bajo la explotación de las empresas privadas extractoras, la producción de crudo nacional se redujo a la mitad la producción nacional de un recurso especialmente estratégico, en el actual modelo energético del país. 30 años después del inicio del proceso privatizador en el sector petrolero, la producción promedia diaria de crudo en el Perú se ha reducido a 38 mil 700 barriles en el año 2023, según información de Perúpetro, figura 2. En el año 2023, la producción promedio diaria de petróleo fue equivalente a la producción de crudo correspondiente a la década de los años 50s. Estos resultados representan un indefendible fracaso del proceso privatizador de las últimas décadas.

Figura 2: Evolución de la producción de crudo en el Perú entre los años 1994 y 2023, Perúpetro.

En la figura 3, se muestran los pozos exploratorios y pozos de explotación o en desarrollo efectuados en el periodo entre 2001 y 2011 por las empresas petroleras privadas en el Perú. En los lotes del noroeste se realizaron 1018 pozos de explotación y 21 de exploración. En los lotes correspondientes al zócalo marino se efectuaron 78 pozos de desarrollo y 28 pozos de exploración. En la selva se realizaron 100 pozos de desarrollo y 38 pozos de explotación.

Figura 3: Pozos de explotación y exploración efectuados en el periodo 2001 y 2011, Jhon Falla.

Entre los años 2001 y 2011, se realizaron 1196 pozos de explotación y tan sólo 87 pozos de exploración. En los 10 años del periodo analizado, de media anual, se han efectuado 2,1 pozos exploratorios en los lotes del noroeste, 2,8 pozos en el zócalo y 3,8 pozos en la selva. 8,7 pozos exploratorios de media anual en el Perú en 10 años. Casi 14 pozos de explotación por cada pozo de exploración.

Figura 4: Pozos de exploración efectuados en el periodo 2000 y 2023, Perúpetro.

Entre los años 2000 y 2023, las empresas privadas apenas han realizado 124 pozos exploratorios, figura 4. Un promedio de alrededor de 5 pozos exploratorios por año en 24 años de concesión privada. Se observa, además, que entre los años 2020 y 2023 no se ha realizado ni un solo pozo exploratorio, debido a la extinción de los contratos de explotación e imposibilidad de capitalizar las inversiones.

Casi tres décadas de privatización de los lotes de Petroperú demuestran irrefutablemente que las empresas privadas no tienen un excesivo interés en explorar y encontrar nuevas reservas. No es difícil deducir, que existe una clara vocación de las empresas privadas en explotar al máximo el petróleo existente y no en explorar e incrementar las reservas probadas de los pozos en explotación, cedidos temporalmente por el Estado Peruano. La empresa privada no ha cumplido con la búsqueda de nuevas reservas y ha inducido a que en el Perú exista un serio desequilibrio entre la producción y la demanda de crudo, afectando gravemente a la seguridad energética del país.

La manifiesta y constante intención de ampliación y/o renegociación de los contratos de explotación es una inmerecida recompensa por haber eludido una de las principales funciones de las empresas petroleras privadas, invertir la exploración e incremento de las reservas probadas. Lo coherente es declarar pública y abiertamente el fracaso del proceso privatizador de la década de los 90.

El flagrante fracaso de experiencia privatizadora ha implicado un grave e irresponsable incremento de la dependencia externa del petróleo y un serio impacto en la seguridad energética del país, así como la transferencia de dinero público para cubrir el déficit comercial de derivados de petróleo a través de Fondo de Estabilización de Precios de Combustible, en periodos de acelerado incremento de los precios internacionales de crudo. El proceso de privatización de los lotes en explotación exime a Petroperú de la responsabilidad por la actual elevada dependencia exterior y el correspondiente gasto en importaciones, así como el incremento de la inseguridad energética, causada por la falta de inversiones privadas para incrementar las reservas nacionales de crudo.

Comportamiento Geológico de las Cuencas de Talara y Marañón

Los lotes del zócalo y noroeste se encuentran en franco declive de producción desde mediados de la década de los 80s, figura 5, con un pico de producción de 77 mil barriles promedio diario en el año 1974. Estos lotes se definen como lotes depletados o lotes de reservas marginales, es decir, es necesario realizar cada vez mayores inversiones para extraer las escasas reservas probadas de los anteriormente mencionados lotes depletados. Actualmente, según información de Perúpetro, en diciembre del año 2023, los lotes del zócalo y noroeste presentaron una producción promedio diaria de 22 mil 935 barriles.

Figura 5: Evolución de la producción de crudo en los Lotes del Noroeste entre los años 1910 y 2020, Perúpetro.

El comportamiento geológico del Lote 192 es idéntico a la curva de producción de los lotes de reservas marginales del zócalo y noroeste, figura 6. A inicio de los años 80s, el Lote 192 alcanzó un pico de producción de crudo superior a los 110 mil barriles promedio diario. Desde el año 1982 hasta inicios de febrero del año 2020, la producción del Lote 192 se ha reducido significativamente. En el año 2019, último año de operación del Lote 192 presentó una producción promedio diaria de 6 mil 737 barriles. En casi 50 años de explotación, el Lote 192 ha reducido su producción en un 94%.

Figura 6: Evolución de la producción de crudo en el Lote 192 entre los años 1975 y 2016, Perúpetro.

Entre los años 1971 y 2013, los Lotes 1-AB y 8, ubicados en las cuencas de los ríos Pastaza, Corrientes, Tigre y Marañón, al norte de la Región Loreto, conformaron los únicos lotes de explotación petrolera en la selva peruana durante varias décadas. En la figura 7, se observa la evolución de la producción de los Lotes 1-AB y 8 entre los años 2004 y 2013. A pesar de los altos precios internacionales del petróleo en el periodo indicado, la producción de crudo en ambos lotes se redujo de una producción promedio diaria de casi 51 mil barriles, en el año 2004, hasta unos aproximadamente 24 mil barriles, en el año 2013, según información de Perúpetro.

Figura 7: Evolución de la producción de crudo en los Lotes 8 y 1-AB entre los años 2004 y 2013, Perúpetro.

Entre los años 2013 y 2020, la producción global de los lotes en explotación de la selva peruana en la Región Loreto ha continuado su proceso de reducción, a pesar de la entrada en producción comercial de los Lotes 95 y 67 de las empresas Petrotal y Perenco, respectivamente. En los lotes de la Región Loreto, entre los años 2013 y 2020, la producción de crudo se ha reducido de 24 mil 552 a 9 mil 239 barriles promedio diarios, figura 8. Los Lotes 192 y 8 no registran producción desde febrero y abril del año 2020, respectivamente, debido a causas de fuerza mayor por problemas sociales, pandemia por COVID-19, terminación de contrato y proceso de liquidación del contratista.

Figura 8: Evolución de la producción de crudo en los Lotes de la Región Loreto entre los años 2011 y 2020, Perúpetro.

La inexorable reducción de la producción de crudo en los lotes del zócalo y costa noroeste, así como en los Lotes 192 y 8, se explica estrictamente por el comportamiento geológico de los yacimientos hidrocarburíferos. En el año 1956, el geólogo Martin King Hubbert de la Shell Company demostró que cualquier yacimiento de petróleo presenta un comportamiento bastante previsible y predecible, conocido desde entonces como la “Curva de Hubbert”. La producción de petróleo en cualquier pozo, yacimiento, país, región o planeta alcanza un pico máximo a partir del cual nunca más se podrá alcanzar esa producción máxima. 

Según información de Perúpetro, en diciembre del año 2023, la producción promedio diaria de crudo fue de 44 mil 367 barriles. El Lote 95, operado por la empresa Petrotal, es el único lote en explotación en producción de la selva peruana, en la Cuenca del Ucayali, con algo más de 20 mil barriles promedio diario. Los restantes 24 mil barriles se producen en los lotes del zócalo y noroeste del Perú, y en el Lote 131, con una producción de 1 mil 25 barriles promedio diario, tabla 1. Entre 1982 y 2023, la producción promedio diaria se ha reducido de 195 mil a 38 mil 700 barriles, una reducción del 80%. Un porcentaje de reducción que paulatinamente se incrementará año a año.

Tabla 1: Producción de crudo en lotes en explotación en diciembre del año 2023, Perúpetro.

26 de Diciembre del 2021 – Petroperú reinicia Producción de Crudo

El 26 de diciembre del año 2021, Petroperú asumió la operación del Lote I, ubicado entre los distritos La Brea y Pariñas de la provincia de Talara, bajo el contrato de licencia hasta por dos años. El Lote I dispone de una producción óptima y sostenida de petróleo de 502 barriles diarios y 3,4 millones de pies cúbicos de gas natural. Así, Petroperú regresó a la fase de producción de crudo en diciembre del año 2021, con la recuperación del Lote I. Además, desde octubre y noviembre del año 2023 Petroperú opera los Lotes VI y Z-69. En diciembre del año 2023, la empresa estatal de Petroperú alcanzó una producción de 6 mil 762 barriles promedio diario en los tres lotes recuperados: Lote I, Lote VI y Lote Z-69, anteriormente denominado Lote Z-2B, figura 9.

Es importante indicar que en mayo del año 2024 vence el contrato de explotación del Lote X, el retorno del mencionado lote en explotación a Petroperú incrementaría la producción promedio diaria de la empresa petrolera estatal a aproximadamente 16 mil barriles, alrededor de un 36% de la producción total de crudo del Perú y un 17% de la capacidad diaria de procesamiento de la nueva refinería de Talara.

Figura 9: Lotes petroleros en explotación por la empresa estatal Petroperú al año 2023, La República.

Finalmente, en febrero del año 2024, Petroperú cedió a la empresa canadiense Altamesa Energy Perú el 61% de participación del contrato de explotación. Se espera que el Lote 192 reinicie sus operaciones el tercer semestre del año 2024 y alcance una producción promedio diaria de 12 mil barriles en el año 2026, que convertiría a la empresa estatal Petroperú en el principal productor de crudo del país. Es importante indicar que, en febrero del año 2023, la empresa estatal Petroperú suscribió un contrato de operación por 30 años del Lote 192.

Conclusiones

En el Perú, la producción de crudo está condicionada, principalmente, por un factor estrictamente geológico. Los yacimientos de petróleo no son eternos, alcanzarán un pico de producción, y posteriormente, iniciarán su inevitable e imparable declive. En el caso peruano, además, el proceso de privatización del sector petrolero, iniciado en los años 90s, ha acentuado la curva de declinación de producción de crudo. Las empresas privadas, que asumieron el control de la explotación de los yacimientos de Petroperú, cedidos temporalmente por el Estado peruano, se han dedicado en los 30 últimos años a extraer las reservas existentes sin realizar significativas inversiones en pozos exploratorios. El resultado del proceso privatizador es una aceleración en la reducción de los niveles de producción de crudo, que actualmente se encuentran a niveles de producción de los años 50s. En un escenario futuro cercano, caracterizado por una acelerada reducción de la producción de crudo a mínimos históricos y nuevos descubrimientos, con insignificantes volúmenes de nuevas reservas, el Estado peruano se enfrenta a la necesidad de iniciar un proceso acelerado de desacoplamiento de las actividades económicas del petróleo.